Il Capo di Vitamina C

ECUADOR

Por Juan Pablo Torres

Bajo los argumentos de insalubridad y carencia de permisos municipales, el diario El Comercio se las ha tomado contra los vendedores de jugos de naranja en la ciudad de Quito. El editor de la Sección Quito, Alejandro Ribadeneira, ha dicho “por más rico que sea el juguito, es peligroso para la salud y la sociedad”. El jugo de naranja callejero como enemigo de la sociedad es un concepto bastante espectacular viniendo de un medio del que es dueño un oscuro personaje que aglutina franquicias y salas de redacción por toda América Latina, pero resulta que eso no es una amenaza tan grande para la convivencia como que 3 de cada 10 comerciantes vendan jugo en la calle supuestamente no apto para el consumo humano. Es probable que la fijación del medio venga más por el lado de la discriminación y el interés comercial.

A nivel mundial a través de la Organización Mundial de la Salud (OMS) se ha pretendido restringir el consumo de productos nocivos para la salud. El azúcar y los preservantes son peligrosos agentes para el cuerpo humano que ingerimos a diario. Incluso, los países más radicales han planeado imponer impuestos altos para eliminar el incentivo en su consumo…Es increíble que, después de consumir toda una vida alimentos procesados, sea el jugo de naranja exprimido aquel que no sea apto para el consumo.

Una desproporción que fue la inversa cuando diario El Comercio tituló la noticia sobre PanamaPapers de esta manera: Presidentes, realeza, deportistas y artistas afectados por ataque informático a bufete panameño. Debe ser el único miembro de la red de medios que participó en la investigación de PanamaPapers que calificó al informe del International Center for Investigative Journalism como un ataque informático. Pobrecitos empresarios, reyes y estrellas de cine: los atacaron unos malvados espías digitales. Ahora, el ejercicio del poder mediático cae con fuerza sobre el lado más débil.