¡Tendrían que estar locos para dispararse a los pies ellos mismos!

Por Julio R Muñoz.

Todas las monsergas dichas sobre el supuesto “idilio” entre la Administración Trump y el Kremlin de Putin, ensalzadas por la prensa USA diariamente y que dieron motivo a renuncias de gente de confianza del Presidente como por ejemplo el asesor de seguridad nacional Michael Flynn, quedaron por los suelos ahora que se ha producido un ataque frontal a instalaciones militares sirias con 59 misiles Tomahawk. Estos fueron lanzados contra el aeródromo sirio Shayrat, en la madrugada del 7 de marzo desde los cruceros USS Poster y Ross ubicados en el Mediterraneo.

Desde la Casa Blanca informan que el ataque a esa base militar siria, es en respuesta a que precisamente desde allí se gestó el ataque químico contra la localidad de Jan Sheijun en Idlib, causando decenas de víctimas civiles, hecho que las autoridades sirias niegan ser los ejecutores.  Los organismos de control de  la ONU  no han terminado aún responsabilidades del gobierno Sirio sobre este hecho. Damasco niega rotundamente haber lanzado químicos sobre su propia gente y menos ad portas de celebrarse una reunión importante sobre Siria en Bruselas copresidida por la ONU y los Gobiernos de Alemania, Kuwait, Noruega, Catar y Reino Unido, con el fin de  “impulsar el apoyo a una solución política duradera para el conflicto sirio a través de un proceso de transición político inclusivo y liderado por Siria bajo los auspicios de la ONU”, según reza el sitio Web Site de la Comisión Europea. ¡Tendrían que estar locos para dispararse a los pies ellos mismos!. Las fuerzas sirias no usan químicos ni contra los mismos “rebeldes” –mercenarios terroristas de ISIS y Frente Al Nusra –  menos lo harían contra sus propios civiles.

Algunos analistas de seguridad como  Charles Shoebridge (británico) y Ammar Waqqaf (experto en Oriente Medio) han recordado que “los milicianos han usado varias veces la táctica de lanzar ataques químicos contra civiles para provocar sentimientos a escala global y acumular más presión sobre el Gobierno en Damasco, y que cada vez que esto sucedió fue, precisamente, cuando estaban perdiendo“.

Las investigaciones preliminares rusas sostienen que uno de los ataques de la aviación siria en ese mismo día de los hechos luctuosos bombardeó un depósito de armas químicas de los “rebeldes” en Idlib.

Existe un acerto popular para averiguar la verdad de los hechos contestando a la siguiente pregunta:

¿Quiénes se benefician con el ataque químico hacia poblaciones civiles indefensas sirias?… la respuesta es obvia, ¿no cree?…Los guerreristas, los mercaderes de la guerra, el Estado Islámico (ISIS). Todos aquellos que le echan gasolina a las llamas encendidas en Oriente Medio, por el oro negro y quieren lucrar con el desorden y la apropiación de la “riqueza” ajena. Un ataque de este tipo solo provocaría la condena mundial para el perpetrador. Eso lo saben muy bien las fuerzas del mal y es por eso es que la opinión mundial debe estar atenta a estos hechos luctuosos que ponen en serio riesgo la mal traída paz mundial.  Se imaginan lo que acontecerá de ahora en lo adelante, ahora que precisamente se ha roto el acuerdo entre Estados Unidos y Rusia del acuerdo de coordinación y cooperación para la paz en Oriente Medio.  El Diputado de la Duma Shvytkin ha enfatizado que, tras este ataque, los rusos han decidido suspender los memorandos de cooperación con EE.UU. sobre prevención de incidentes y seguridad aérea en el espacio aéreo sirio. Según el Diputado, la razón por la que Rusia no derribó los misiles estadounidenses es porque estaba actuando dentro del marco de dichos memorandos.
“Rusia considerará el ataque contra el Ejército sirio como un intento de interrumpir la operación antiterrorista en el país, algo que tendrá consecuencias…” (Ria Novosti).  “Nadie, ni siquiera EE.UU., tiene información verificada sobre el uso de armas químicas en Idlib”, ha declarado este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Donald Trump ha exhortado a todas “las naciones civilizadas” a unirse a Estados Unidos con el fin de “terminar con la matanza y el derramamiento de sangre en Siria”.  Sintomáticamente, horas antes del ataque, el canciller Rex Tillerson, había declarado que Washington  “está tomando medidas” para lograr un cambio de régimen en Siria. ¿Está de acuerdo el lector de que Trump  haya declarado que se considera el Presidente de los Estados Unidos mas no del Mundo; y, acto seguido, con su injerencia en los cielos de Siria se erija como el “Sheriff del mundo”, tal como lo califica el analista español Alberto Garzón.
Al momento cabe también hacer una reflexión de las palabras de advertencia de Noam Chomsky cuando dijo recientemente que la clase trabajadora le retiraría su apoyo debido al incumplimiento de sus promesas de mejorar el empleo para los americanos (su baja según Gallup al 36 % en la última encuesta de aprobación es muy reveladora) y que en tal circunstancia es muy probable que diga: “bueno, lo siento, no puedo devolverles sus empleos porque esta gente malvada lo impide”, por lo que incluso advierte: “no debemos dejar de lado la posibilidad de que haya algún tipo de acto terrorista, presentado como tal o escenificado, que pueda cambiar el país al instante”.

Pero a todo esto, cabe la pregunta de oro: ¿Puede el presidente de todos los americanos declararle la guerra a un país soberano como Siria, sin el permiso correspondiente del Congreso?. Una guerra compromete a todo el País, no sólo a una Administración. Los gobiernos pasan el País queda, el pueblo queda y las cicatrices y los oprobios de una guerra marcan para siempre.