a�?AquA� estamos y no nos vamosa�?: Dreamers

Nueva York, febrero 2018.- Los a�?soA�adoresa�? marchan hacia Washington. Van por todo: no sA?lo quieren impedir la deportaciA?n de los 700 mil jA?venes del Programa de AcciA?n Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), tambiA�n luchan por regularizar el estatus migratorio de 11 millones de migrantes.

En Washington, mientras tanto, el Senado rechazA? el 15 de febrero un plan bipartidista que incluA�a algunas concesiones para proteger a los dreamers, dinero para levantar un muro en la frontera con MA�xico y mA?s restricciones para la inmigraciA?n documentada.

Donald Trump habA�a amenazado con vetarla, pero no fue necesario, ya que el planA� no alcanzA? los votos necesarios, pese a que ocho republicanos dieron su apoyo.

a�?AquA� estamos y no nos vamosa�?: Miguel y Dennise

AsA� lo dicen Dennise Campos y Miguel Villalobos, dreamers en peligro de ser deportados a partir del 5 de marzo y a quienes el sistema migratorio les parece caduco e ilA?gico, inhumano, para un paA�s que se construyA? con migrantes.

Desde el 2006, indica Miguel Villalobos, se dieron los primeros pasos en favor de los dreamers y con ello las marchas para buscar la legalizaciA?n de las niA�as y niA�os traA�dos a este paA�s por sus padres o madres o llegados acA? sin documentos.

En mi caso, dice Miguel, salA� de Veracruz y crucA� dos veces solo el desierto en 1982. TenA�a 15 aA�os de edad y caminA� por el desierto durante tres dA�as. Desde el 16 de septiembre de ese aA�o sA?lo sabA�a que tenA�a que trabajar.

EmpecA� recolectando en bolsas los escombros que salA�an de las construcciones de edificios en Brooklyn, relata. TenA�a que pagar los 2 mil 500 dA?lares que me costA? el cruce y ademA?s mis gastos.

Miguel estA? ahorrando para pagar sus estudios universitarios, tiene licencia para trabajar en la preparaciA?n de alimentos, trabaja en un restaurante y es un activista por la defensa de las y los migrantes.

Dennise no llegA? por el desierto, como en muchas historias tristes que cuentan los migrantes, ella cruzA? la frontera a los cinco aA�os, con su familia, en un automA?vil, procedentes de Santa Ana Coatepec, en MA�xico. Ahora tiene 23 aA�os y estudia administraciA?n de empresas, pero tuvo que suspender sus cursos debido al peligro en que se puso el DACA.