Lo de ser el patio trasero de EE.UU. ya se ha terminado”

Trump vuelve su mirada hacia América Latina, una región en la que tiene puestos grandes intereses. Las buenas relaciones comerciales de numerosos países de la región con China y Rusia han encendido las alarmas en la Casa Blanca, donde ya han señalado a las dos potencias como enemigos estratégicos.

En esta nueva emisión del programa ‘El Zoom’, el periodista Javier Rodríguez Carrasco analiza el viaje del secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, por América Latina, durante el que alertó de la expansión de Rusia y de China por la región. Para el periodista, el objetivo de esta gira para por transmitir “un mensaje claro” a los países latinoamericanos: el de que tengan cuidado con China y con Rusia, animándolos a dejarlo todo en manos de Washington, que nunca se ha querido “aprovechar” de ellos.

Más allá de su discurso “basado en topicazos” —como la promoción de un hemisferio “seguro, próspero, democrático y con seguridad energética”—, las alertas de Tillerson vienen motivadas por el hecho de que EE.UU. “está perdiendo su sitio” en lo que siempre ha considerado como su “patio trasero”, y donde tiene grandes intereses. Por lo tanto, quiere “generar miedo” y señalar una amenaza.

Mientras tanto, ha sido, precisamente, la política de su ‘jefe’, el presidente Donald Trump, la que “ha sembrado cierta discordia” en las relaciones entre países de América Latina y EE.UU. y ha propiciado un aumento del interés regional en estrechar los lazos con Pekín y Moscú.

Sea como fuere, “lo de ser el patio trasero de EE.UU. ya se ha terminado”, sostiene el presentador. Ahora “los países son independientes y deben gestionar sus riquezas, establecer sus relaciones en torno a sus objetivos y beneficios y no deben dejarse ni chantajear ni amedrentar”, subraya. Fuente RT Noticias

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La agenda temática que impulsa el secretario de Estado estadunidense Rex Tillerson durante la gira que realizó por América Latina parece una reedición de la doctrina de seguridad nacional que determinó las relaciones de Washington con la región durante la época de la Guerra Fría. Hoy, las amenazas que proclama Tillerson ya no son, como en aquel entonces, el comunismo y la desaparecida Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), sino China y Rusia.  “América Latina –afirmó– no necesita nuevos poderes imperiales que sólo buscan beneficiar a su propia gente” . Varias organizaciones sociales de la región han expresado su rechazo a la visita de Tillerson a Latinoamérica por considerarla “intervencionista”. El jefe de la diplomacia estadunidense tiene otro problema. Trump es un presidente muy impopular en Latinoamérica.