La hinchada peruana ganó el Mundial de Fútbol en Rusia 2018

El promedio de edad de los peruanos presentes en Rusia posiblemente sea el mismo número promedio de la cantidad de años que el Perú no asiste a un mundial, es decir 36 años. Gente, que hasta los mismos peruanos en el país sureño no lo sabían como eran en realidad.  Alegres, incansables, entusiastas a más no poder y sobre todo, solidarios entre sí y con el equipo de fútbol en las malas y en las buenas. Rusia es casi un continente de lo grande que es y; para asistr a ver los partidos jugados en sus diferentes plazas había que viajar en trenes, omnibuses o en lo que fuere  24 horas, casi sin dormir, comiendo al paso con tal de llegar a tiempo y alentar a su equipo. Eso es algo que ha llamado la atención al mundo entero, especialmente a los rusos y a los propios peruanos que no veíamos de hace mucho tiempo tanta solidaridad y entusiasmo.

Los peruanos hemos roto por fin el hielo de no poder participar en un mundial. Catar dentro de 4 años y América del Norte nos esperan – de seguro –  es una promesa y para todos los peruanos actualmente, un hecho casi.

El comportamiento y el sacrificio puestos de manifiesto en esta oportunidad por esa hinchada aludida está mostrando un derrotero a seguir ahora y para siempre. La identificación del pueblo con nuestros jugadores que lo han dado todo en el campo ha sido completa y sin discriminación. El Perú es un país de “todas las sangres” y cuando el país entero se meta en sus células de todo su cuerpo que el el país de todas las razas, regiones y condiciones es uno solo y que; encima, es un país rico, inmensamente rico dotado de cuantiosos recursos, tales como sus suelos, aguas, climas diversos y; gente laboriosa, inteligente y generalmente honesta, entonces en ese momento el pueblo comenzará a actuar diferente.

Cuando los burócratas ‘vulgarmente llamados “comechados”, sean concientes de que su tarea principal es el servicio a su “soberano” – el pueblo-  que le paga su sueldo. Que todos los privilegios insultantes, como los aguinaldos, canastas navideñas, parqueo gratuito, faltas injustificadas, asesores que en muchos casos ni siquiera son calificados en su materia. Cuando las calles exijan cambios en casi todo el ordenamiento jurídico gubernamental, elecciones, legislativas, presidenciales, y hasta judiciales de alto rango. Que los puestos se obtengan por concursos debidamente reglamentados y controlados, por méritos ganados y demostrados palmariamente. Cuando el pueblo – la calle – internalice que está en su derecho de reorganizarse como mejor le parezca, participando en todas las actividades cívicas que le competen, aportando talentos, y sobre todo contolando el cumplimiento del ordenamiento adoptado, entonces si comenzaremos una nueva primavera.

Aplaudimos recientes medidas adoptadas en Perú contra la prensa “mermelera”. Un medio honesto y bien dirigido no necesita que el gobierno nacional, estatal o zonal le pague por publicar cosas de interés público al que le debe su existencia. (los “mermeleros son aquellos medios que andan caminando en los pasillos y salas del gobierno, tomándoles fotitos a sus “aceitadores” y publicando sólo aquello que los favorece y evitando criticarlos cuando fallan o incumplen su deber y sus promesas). Acá en nuestro medio local – esto es Estados Unidos de Norte América, concretamente en New Jersey -, es muy fácil encontrar algunos periódicos en los que casi la mitad de todas sus páginas impresas están financiadas por los gobiernos locales. ¿Cómo entonces no pensar mal respecto de si sus noticias son amañadas, adulonas y mentirosas?. A las entidades públicas les debe bastar sus propios medios digitales informativos que le cuestan solo unos centavos, comparativamente hablando, para tener informados a sus ciudadanos.

(Foto 3. Leyenda)

El viaje desde Saransk hasta Ekaterimburgo tomó 24 horas, pero para los hinchas peruanos no fue nada