Kuelap, tu grandeza hoy llora sobre tus piedras

INTRODUCCION de la R. de C.N.- Damos inicio a una secuencia periodística sobre la Grandeza Histórica Sudamericana Precolombina. Comenzamos con un articulo de Elmer Antonio Torrejón sobre Kuelap.

El profesor es Antropólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM)y cuenta  con una maestría en Estudios Amazónicos*. A pesar que en el 2018 la pobreza disminuyó en el Perú, en un poco más que un punto porcentual según el último informe del INEI, las poblaciones más pobres del país se encuentran en dónde la lengua materna sigue siendo el quechua, aymara o lenguas amazónicas. Cajamarca sigue siendo el Departamento más pobre del País y Amazonas que cuenta con una de las más numerosas poblaciones indígenas amazónicas (los Awajun), alcanza el 32,4% de pobreza. En su época de esplendor su ciudad albergo 3,500 pobladores. Estas construcciones pétricas nos asombran por su técnica (arquitectura pre-inca). Tiene algunas paredes de hasta 20 metros de altura

Actualmente los turistas que visitan Kuelap ya no tienen que recorrer a pie los caminos artesanales prehispanos para llegar a esos lugares históricos. Lo hacen cómodamente abordando un moderno telesférico que lo lleva hasta la parte más alta del conjunto arquitectónico. Si bien es cierto la vista desde el transportador es fabulosa, deja de lado la vista y el roce con los pueblos y sus habitantes que se encuentran en los caminos originales. Kuelap es ahora el Machupichu del NorOriente peruano. En donde no vuelan los cóndores pero si las águilas y los picaflores multicolores.

 

Por Elmer Antonio Torrejón Pizarro

 

17 de mayo, 2019.- Cuando los Luya y Chillaos construyeron Kuelap, allá por el siglo XV, junto al Utcubamba y entre las montañas de neblina; siempre tuvieron en mente que esta construcción pétrea sería eterna. La portentosa fortaleza de los Chillaos, no solamente era un monumento a la estrategia de la guerra, también fue la inspiración mágico-religiosa del culto a los dioses serpientes y jaguares. Entre sus rocas divinamente arrumadas, no solo se deslumbraba el arte del tallado pétreo y la admiración consiguiente de los propios incas y españoles; sino entre esas murallas, había vida, había historia, había niños, mujeres, guerreros, sacerdotes y grandes líderes.

 

Kuelap era (y ha sido), ese pequeño rincón de los andes orientales, donde se conjugaba en una armoniosa relación, el hombre Chillaos con su ecología. Kuelap era la atalaya desde dónde nuestros antepasados construyeron socialmente la cultura que hoy conocemos; esta fortaleza significó el máximo esfuerzo de un conjunto de grupos étnicos por eternizarse, a pesar del tiempo que corre muy de prisa. ¡Y lo lograron!

 

Nuestra fortaleza, en las últimas décadas, ha sido la admiración de los hombres y mujeres de este planeta tierra. Si antes, los flashes de las cámaras de los turistas y las revistas especializadas como National Geographic, solo perennizaban a Machupichu allá en el sur peruano; esos mismos flashes y revistas hoy admiran a Kuelap. Esos flashes y revistas especializadas, son las que siempre han admirado, respetado y dado un valor agregado a nuestra cultura peruana, a nuestro Kuelap.

 

Hoy Kuelap se está derruyendo, por sus piedras caen como gotas de lluvia, las lágrimas de los Luya y Chillaos, sus constructores; por sus pasillos se escucha silenciosamente el llanto de aquellos/as que hoy conocemos como Chachapoyas. Kuelap, tu gloria y esplendor, van muriendo en manos de la ineficiencia y la pésima gestión de tus autoridades nacionales, regionales y locales.

 

Kuelap, te acuerdas que por tus cielos, volaban orondos tus águilas y picaflores; hoy están sobre tu magnificencia, plásticos azules, troncos tallados y fierros que intentan mantenerte en pie. Pero Kuelap, tu estás arriba, junto al cielo, si no te tumbaron las waracas y porras de los incas o los rifles, espadas o caballos de los españoles, lucharemos cual guerreros Chillaos para que menos lo hagan la negligencia e ineficiencia de tus autoridades.

 

Kuelap, te dicen que eres una Maravilla del Perú, te dicen que eres el segundo Machupichu, te han construido un millonario Teleférico en desmedro de tus pueblos que históricamente guardaban tus sueños. Te han hecho conocer en el mundo entero, y todos vienen a ti a admirarte, cruzando continentes y océanos. Te dicen que eres el potencial turístico que sacará a Amazonas de su pobreza y exclusión, pero te destruyen cada día tus hombres. ¡Qué triste y frustrante verte hoy Kuelap!

 

Son más de dos años que tus autoridades te tienen postrado entre plásticos, maderas y fierros. La ineficiencia e ineptitud de tus gobernantes y funcionarios tienen que ser denunciados y pagados. Kuelap, ¡no puedes estar agonizando!, tu estirpe guerrera es más fuerte que cualquier ignoto funcionario que viene socavándote. Kuelap, tienes vida propia por más de cinco siglos y cualquier gobernante regional que te viene ninguneando, sin entender el valor que representas, no podrá con tu grandeza. Kuelap, eres más imponente que cualquier gobernante o funcionario que ha pasado por Amazonas o el Perú, y que nunca te ayudó a engrandecerte como si lo hicieron tus constructores Chillaos.

 

Kuelap, nuestra orgullosa fortaleza, tu hijos/as estamos llorando por ti. La impotencia que sentimos al verte hoy en día, es la careta de nuestro Amazonas que viene sufriendo por décadas. Tu historia y tu gloria, tus piedras y simbologías, son más fuertes que la ineptitud de los que te gestionan y gobiernan. Como amazonenses, solicitamos a nuestra autoridad regional, tomar cartas en el asunto. Luchar para que Kuelap salga de esta problemática actual. Solicitamos que se hagan cambios urgentes de funcionarios eternos que gestionan la cultura en Amazonas. Le solicitamos que, junto al gobierno nacional, realice un planteamiento serio para el rescate, conservación e investigación, no solamente de nuestro Kuelap, sino de nuestras diversas manifestaciones culturales.

 

El “llanto” que hay sobre las piedras de Kuelap tiene sus culpables, y son ustedes señores autoridades, que, por décadas, no vienen haciendo nada para potenciar, conservar y valorar nuestra cultura. ¡Si a Kuelap lo pasa algo, sabremos quiénes son esos culpables!

 

(Foto leyenda)

Elmer Antonio Torrejón es natural de Luya, Amazonas. Antropólogo de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) con una maestría en Estudios Amazónicos en la misma universidad, con post grado en Proyectos de Inversión Pública (UNMSM) y Gobernabilidad y Gerencia Política (PUCP) http://elmertorrejonpizarro.com/

2 comments

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