El coronavirus también “enferma” el petróleo y quizá “sepulte” al petro-dólar

Fracking de West Texas Intermediate (WTI) y Schell Oil peligra por caída en demanda de petróleo

Por Julio R Muñoz

En el mundo 3,055,498 personas han sido afectados y han fallecido 918,181 a consecuencia del virus (estadísticas a la fecha :04/27/2020). El covid-19 ha evidenciado la carencia de un sistema de seguridad social hasta en los países desarrollados del mundo, salvo algunas excepciones como Alemania, Corea del Sur y Japón donde la pandemia les ha golpeado menos.

Hoy por hoy, el galón de gasolina en New Jersey se consigue a $1.69. Nunca antes se había experimentado una depreciación de la gasolina tan basta como hasta ahora. El usuario desprevenido se frota las manos por el ahorro pero no sin nerviosismo. ¡Algo raro va a pasar!

 La población estadounidense es centro neurálgico de la pandemia mundial. Y ahora que su petróleo, el obtenido por fracking de la petrolera West Texas Intermediate, cae al menor precio de su breve historia, el piso se le hace muy inestable -en su mejor momento llegaron a producir en conjunto hasta 15 millones de barriles diarios, satisfaciendo su demanda interna, pero sin dejar de comprarle a Arabia Saudita-. El crudo cae hasta en un 300%, tan bajo como hasta US$ -40 dólares por barril. Es más, aunque parezca insólito, el WTI le paga $30 dólares por cada barril que se lleve de sus campos. Esta -aparentemente- sin razón, se debe a que cuando un pozo está en plena producción no puede parar porque de lo contrario, hacerla recomenzar bombeando presión, resultaría costosísimo y es preferible regalarlo. Este fenómeno solo se puede entender dentro de la lógica consumista capitalista del crecimiento indefinido.

El coronavirus no solo enferma a la población mundial sino también al petróleo y gas americano -200 empresas petroleras americanas han quebrado-. Debido a sus altos costos de extracción de la WTI (US $60.00 barril de petróleo*) venderlo a menor precio que su costo, acarrea una muerte segura del “paciente”. Aún con un costo más reducido (US $33 por barril) como el que se obtiene en los campos de explotación de la Cuenca del Pérmico que trabaja Royal Dutch Shell y que le permite a EE.UU. ser un gran exportador de petróleo en las grandes ligas del mundo, plantando cara a la gran producción de petróleo de Rusia y de Arabia Saudita, hasta que llegó la pandemia del virus Covid-19.

La otra consecuencia nefasta para la economía mundial basada en el petro dólar, es la extinción de este respaldo del dólar basado en el petróleo. De caerse este pacto de Bretton Woods de 1970 por efecto de la crisis, la economía mundial tendría que volver al oro u optar por el petro yuan, o petro rupee, como respaldo del circulante mundial. Obviamente, los países que han acumulado oro, como China y Rusia, se beneficiaran con estos cambios. De suceder todo esto o parte de esta debacle, los sueños reeleccionistas de Trump se irían por el botadero.

En situaciones de gran crisis y quiebra de la economía mundial que acarrea deflación y depresión mundial como la de 1929 que llevó la segunda guerra mundial como consecuencia (Franklin D. Roosevelt inicio la intervención en la guerra contra Japón; y el saliente presidente Hoover el 4 de marzo de 1933). Lo mismo sucedió con la otra y reciente depresión del 2008, que acarreó la guerra del golfo con el gobierno de Bush. Las guerras como recursos de reactivación de sus economías y apropiación de los recursos de otros, es histórico en toda la existencia humana, desgraciadamente.

El peligro de una tercera guerra mundial se acrecienta, aunque el peligro de utilización del poder nuclear por algunos países nucleares lo contiene, paradójicamente. Sin embargo, sí se incrementarían las guerras periféricas con utilización de armamento convencional y hasta de armamento con insumos provenientes de la basura nuclear. Es más, pensando maquiavélicamente, a EEUU le convendría que las refinerías de petróleo de Oriente, incluido su aliada Arabia Saudita y otras sufrieran daños- como los que les propiciara la guerrilla de Yemen- para que bajara la competencia mundial.  I, pensando empresarialmente, a los EEUU de Donald Trump no le interesa una guerra con China, sobre todo teniendo en cuenta el potencial que tiene la periferia de países asiáticos alrededor de China que son los lugares de veraneo de la creciente clase media china y la demanda de hoteles para recibirlos. Son importantes países asiáticos, como Hong Kong, Camboya, Tailandia, Singapur, y Japón según Capital Economics, los que están en el tablero. Todos sabemos quién es el capitán de la industria hotelera mundial, ¿no?

Fuentes variadas.

*Las nuevas tecnologías para perforación y fracturación hidráulica ayudaron a que el precio de equilibrio para los mejores pozos fuera de más de $ 60 por barril a tan solo $ 33.“Floorhands trabaja en una plataforma de perforación contratada por Shell en el oeste de Texas. Shell produce 145,000 barriles de petróleo por día en el Pérmico y proyecta que puede aumentar la producción a 200,000 barriles por día para 2020. … le decía el experto T

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