Por Andrés Pachón
BOGOTÁ (Sputnik) — Tres compañías privadas colombianas, y una más que está en proceso de
aplicación, aspiran importar la vacuna rusa Sputnik V contra el COVID-19, lo que permitiría ampliar
su distribución en este país sudamericano, cuyo Gobierno realiza negociaciones bilaterales para
adquirirla.
Aunque la Sputnik V fue la primera vacuna anunciada en el mundo para combatir el nuevo
coronavirus, causante de la enfermedad COVID-19, Colombia aún no termina de realizar los procesos
necesarios para hacerse con ella a través del Fundo Ruso de Inversión Directa —FRID, el único
organismo autorizado por Rusia para distribuir el biológico fuera de ese país—.
Ante esa realidad, algunas compañías privadas han tomado la iniciativa de adelantar el proceso,
aunque para lograrlo deben esperar que el Gobierno reglamente el decreto 109 del 29 de enero de
2021, que puso en marcha en Plan Nacional de Vacunación y que permitirá la importación de
biológicos por parte de particulares.
"Hay tres compañías colombianas —y una cuarta está en camino de aplicación— que quieren
participar en el proceso de distribución de la vacuna Sputnik V en Colombia", reveló a Sputnik Leonid
Sboiko, primer secretario de la Embajada de la Federación de Rusia en Colombia.

En días pasados, la prensa local señaló que el empresario Abel Mercado Jaraba se asoció con la firma
del sector farmacéutico Scalpi —con 45 años de experiencia en el envasado de productos
farmacéuticos y con presencia también en Ecuador y Chile— para contar con la infraestructura
especializada en logística y distribución de la Sputnik V en este país, pero lo que se desconocía hasta
ahora es que otras firmas también participan del proceso.
"No solo se trata del doctor Mercado, son dos compañías más y una adicional que se quiere sumar",
agregó Sboiko.

Reglamento en proceso
Para lograr la importación de la Sputnik V, los particulares no solo deben esperar que el Gobierno
reglamente el decreto 109 de 2021, sino también que el estatal Instituto Nacional de Vigilancia de
Medicamentos y Alimentos (Invima) registre el fármaco para su uso en el país.
"La iniciativa de esas compañías privadas es buena, porque ayudaría a ampliar la distribución de la
vacuna en el país, pero hay que entender que primero debe estar registrada y avalada por el Invima,
porque no vamos a distribuir un fármaco que no esté registrado", explicó el diplomático, encargado
por la Embajada de facilitar el proceso de negociaciones del biológico tanto con particulares como
con el Ejecutivo colombiano.
Sobre esto último, Sboiko destacó que "hay que entender que todos los intentos de compañías
privadas colombianas por hacerse con la distribución de la vacuna no excluyen la tarea principal" de

la delegación diplomática rusa en Bogotá, "que es la de cooperar con el Gobierno colombiano para
lograr la importación del fármaco".

Colombia es el primer país de las Américas en recibir vacunas contra COVID-19 por Covax
Según dijo, "la intención de Rusia es contribuir al programa gubernamental colombiano de vacunar a
35 millones de ciudadanos antes de finalizar el año", lo que equivale a alrededor de 70 % de la
población.
Procesos paralelos
El pasado 2 de febrero, el ministro de Salud de Colombia, Fernando Ruiz, anunció que tres semanas
atrás el país firmó un acuerdo de confidencialidad para negociar la adquisición de la Sputnik V,
desarrollada por el Instituto Gamaleya, de Rusia.

Una semana después de ese anuncio el propio Sboiko dijo a la prensa colombiana que el Ministerio
de Salud colombiano estudia un "acuerdo de suministro", pero desde entonces las negociaciones
siguen en el mismo punto.

Colombia tiene firmado acuerdo de confidencialidad para 2,5 millones de vacunas Sputnik
V
Al respecto, el funcionario resaltó que no se trata de que los acuerdos se hayan empantanado, sino
de que es el tiempo propio que tardan.
"Las dos partes, Colombia y el FRID, adelantan dos procesos paralelos que necesitan un tiempo para
su desarrollo. El primer proceso es el de llenar el formulario de nueve páginas que le entregó el
Invima al FRID, este es un formulario necesario para empezar el estudio de este fármaco, para
después poder registrarlo. En eso está ocupado ahora el FRID", explicó Sboiko.
"El segundo proceso en paralelo es adelantado por el Ministerio de Salud de Colombia, que
actualmente revisa el borrador del contrato, que se llama Suply Agreement (Acuerdo de
Suministro)", agregó.

Como parte de ese segundo proceso, el Ministerio y el FRID han empezado a hablar de cantidades de
dosis y de tiempos de entrega, de modo tal que se pueda fijar una fecha para que la vacuna llegue al
país.
Sin embargo, "las cantidades de dosis dependen de las fechas y, a su vez, las fechas dependen de las
cantidades solicitadas", indicó el diplomático a esta agencia.
El Gobierno colombiano dijo recién que busca hacerse con 2,5 millones de dosis de Sputnik V para
completar la cobertura requerida en el país, lo que contempla la posibilidad de desperdicio, que
puede ser entre el cinco y el diez por ciento.
Preguntado por el tema, Sboiko aseguró que no puede confirmar que Colombia vaya a comprar 2,5
millones de dosis a Rusia, "aunque es posible que sea esa cantidad o una aproximada".

La mejor vacuna
En la actualidad Colombia ha recibido 267.000 dosis de vacunas de Pfizer (117.000 de ellas a través
del mecanismo Covax, iniciativa de la Organización Mundial de la Salud) y 192.000 de la china
Sinovac, como parte de acuerdos bilaterales, y espera recibir miles más de ambas en los próximos
días, aunque aún no ha generado más expectativas sobre la Sputnik V, para la cual Sboiko no ahorró
en elogios.
"Para mí la Sputnik V es la mejor vacuna desarrollada hasta ahora contra el COVID-19, debido a la
forma en que fue creada técnicamente —basada en vectores adenovirales humanos, no de otros
animales— y por su eficacia, superior al 90%", dijo.
Asimismo, agregó que en su despacho cuenta con "una resma" de mensajes de ciudadanos que se
han comunicado con la Embajada para que ellos y sus familias sean inmunizados.
"Dicen que están dispuestos a comprar la Sputnik V o, incluso, a servir como voluntarios para alguna
eventual prueba", aseguró el funcionario, luego de que el Departamento Administrativo Nacional de
Estadísticas (DANE) reveló el jueves que un 64,8% de colombianos desean ser inmunizados con
cualquier vacuna, un porcentaje significativo frente al 40,1% que aseguraba lo mismo en enero.
Colombia ya ha comprado un total de 61,5 millones de dosis de las vacunas fabricadas por diversas
farmacéuticas: 10 millones a Pfizer, 10 millones al laboratorio británico AztraZeneca, nueve millones
a Jansssen, 10 millones a Moderna y 2,5 millones de dosis a Sinovac, a las cuales se le suman otras
10 millones, anunciadas la semana pasada por Duque.
Asimismo, el Gobierno colombiano tiene negociaciones con Rusia para hacerse con unas 2,5 millones
de dosis de la Sputnik V. El 17 de febrero, Colombia inició su campaña inmunización masiva tras
recibir un primer lote de 50.000 biológicos de Pfizer.

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