Por Julio R Muñoz

Cuando este artículo aparezca y comience a circular entre los lectores de Campana News, ya se estará produciendo la reunión el 8 de julio, entre el presidente de México Andrés López Obrador y el presidente de EEUU. Donald Trump.

Entre los argumentos que se mencionan como razones de la inconveniencia para los demócratas del mundo de dicha reunión, están las calificaciones de “asesino” (ordenó la ejecución del general iraní Qasem Soleimani*); y de tirano, invasor y protector de otros regímenes como el de Israel con su invasión planeada de nuevos territorios palestinos en la zona rica de Cisjordania; o la de su apoyo a Arabia Saudita en su atropello contra Yemen, y también su tibieza al principio por lo menos, para juzgar  la responsabilidad del príncipe Bin Salman que es viceprimer ministro de Arabia Saudí, en su responsabilidad de la ejecución y despedazamiento del periodista Jamal Khashoggi. Se le acusa también de propulsor de inestabilidad en América del Sur – Venezuela- al no tolerar regímenes que no son de su simpatía y de estar generando inquietud y ruidos de tambores de guerra, en una región pacifica no nuclear como Centro y Sur América.

Por el lado de Trump se afirma que está clara su agenda para la reunión. La presencia de AMLO para Trump sería como un trofeo de guerra. México aparecería rendido al imperio y sus imposiciones. Aceptado el muro - aunque no el pago- aceptado el sistema de asilo en propio suelo para inmigrantes rechazados, aceptada la contención de las migraciones de Centro América dentro de sus fronteras; y la cereza del pastel, la aceptación de México de las nuevas condiciones del T-MEC en sustitución de TLCAM que entra en vigencia a partir del 1 de julio.

Algo de lo que no se suma expresamente, pero que está ahí en la balanza de las opciones, es el beneficio para Trump en su carrera a la reelección, por el hecho que de los doce millones de mexicanos nacidos en Estado Unidos y del total de treinta millones residentes y muchos nacionalizados americanos entre los mexicanos y que por lo tanto votan, le podrían reportar un buen contingente de votos a favor si es que AMLO - que goza el 80% de apoyo en sus conciudadanos mexicanos - estaría en la práctica, endosando su voto a favor de Trump.

Tres mil ciento setenta kilómetros de frontera juntan a México con el gigante del norte. Invasiones de por medio, y globalización que para bien o para mal impregnaron México y lo han transformado, evitando su balcanización, quizá. Hoy México con casi doscientos millones de ciudadanos, avanza sereno por un camino de emprendimiento a mediano y largo plazo. Los tres proyectos centrales de su plan de desarrollo como la construcción de una base militar de Santa Lucía; la edificación de la Refinería de Dos Bocas en Tabasco y la construcción del Tren Maya, avanzan, la economía se mantiene estable, su moneda el Peso, está fuerte. No hay crecimiento de la deuda externa pues no ha recurrido al endeudamiento con el FMI o el BM. Por el contrario, ha obtenido recursos de su propia economía. Combate a la corrupción y sobre todo, recorta totalmente los gastos suntuarios, aplicando el principio de “no puede haber un gobierno rico con un pueblo pobre”.

AMLO sabe que no puede tener una política de malos vecinos con el norte. Ni Rusia ni China quieren que Estados Unidos de Norte América entre en una espiral violenta de caída sin remedio. La economía mundial y la estabilidad mundial correrían su suerte también. AMLO es un estadista y un político hasta los tuétanos. Toda su vida se ha preparado para la lucha y la reivindicación de su Patria. Se acuesta a las 10:00 de la noche y se levanta a las 5:00 am. Prepara de lunes a viernes su “Mañanera” de las 7.00 am con la prensa, algo que muy pocos presidentes podrían hacer como rutina. No le interesa el beneficio personal ni el de la gente progresista que lo apoya. Es decir, al beneficio económico personal ni de grupo. AMLO busca el beneficio de la nación mexicana, busca con toda su alma e inteligencia la grandeza de su pueblo. Sabe de la riqueza cultural y tradiciones de su pueblo. Sabe del valor histórico de ser la 4ta Transformación como su resumen histórico. Y sabe perfectamente que de mantenerse mas o menos la armonía en las relaciones geopolíticas con su vecino del norte, manteniendo buenas relaciones comerciales, estables reglas del comercio con beneficios recíprocos, tarde o temprano la grandeza de su nación y su cultura permitirán la reivindicación total de su pueblo. Solo veamos la gran influencia que está ejerciendo México en los estados americanos limítrofes y que antes pertenecieron a su geopolítica territorial luciendo una gran impronta mexicana, California por ejemplo.

Trump lucha denodadamente para su reelección en el próximo proceso electoral de noviembre. Sabe que una votación favorable de los latinos especialmente mexicana– que no la tiene- podría revertir su caída en la preferencia electoral. Han aparecido últimamente dos libros en contra de Donald Trump uno de Bolton con su “The Room Where It Happened” y otro de Michael Wolf de nombre “Firy and Fury”. En términos generales le endilgan toda clase de defectos y falencias. Si a esto le agregamos la avalancha de ataques de Soros el poderoso globalista que trabaja para que los demócratas vuelvan al poder e impongan su gran poder mundial enemigo de las políticas nacionalistas, vemos la situación muy compleja para Trump y su proyecto de hacer “Grande otra vez a América”. Es cierto que la agenda a tratarse en la reunión binacional del 8 de julio, y trinacional el 9 de julio cuando el liberal Justin Trudeau de Canada se incorpore, ya está establecida con anterioridad y que no se puede variar, y AMLO lo sabe; como también sabe que Trump en estos momentos está vulnerable y cualquier cosa puede pasar; y que finalmente sea el tabasqueño quién sin saber inglés, pueda arrancarle mejores condiciones al tratado en su puesta en ejecución.  

* Irán emite una orden de arresto contra Donald Trump y pide ayuda a la Interpol para detenerlo

Posted 
Jul 6, 2020
 in 
Mi Opinión
 category