El acopio de vacunas por parte de los pa铆ses ricos pone en peligro la estrategia global contra la pandemia

Por GONZALO FANJUL

15 ENE 2021 La vacuna contra la covid-19 ha pulverizado ya todos los r茅cords cient铆ficos conocidos. Cuando todav铆a no se ha cumplido un a帽o de la declaraci贸n formal de la pandemia, diez candidatas est谩n ya en el mercado y otras 84 se encuentran en alguna de las tres fases de desarrollo. La fren茅tica carrera por dar con un grupo de vacunas eficaces ha dado paso a un esfuerzo no menos fren茅tico por fabricarlas y hacerlas llegar a los ciudadanos.

Distribuci贸n de los pa铆ses de acuerdo a la cobertura potencial de las vacunas que han adquirido y la proporci贸n de su poblaci贸n infectada.ampliar foto

Hasta aqu铆, todo son buenas noticias. El problema surge cuando un grupo de pa铆ses 鈥搇os m谩s desarrollados鈥 utilizan su poder econ贸mico y pol铆tico para hacer acopio de un volumen desproporcionado de viales, muy por encima de las necesidades de su poblaci贸n. A finales de noviembre advert铆amos de este riesgo, que hoy se confirma. La informaci贸n recogida por el Global Health Innovation Center de la Universidad de Duke (ver gr谩fico) muestra c贸mo Canad谩 ha adquirido un n煤mero de vacunas que multiplica por siete el de su poblaci贸n; el Reino Unido y los EE.UU. casi seis veces m谩s; y la UE y Nueva Zelanda algo m谩s de cuatro.

Mientras tanto, 脕frica y otras regiones de ingreso bajo se enfrentan a la perspectiva de un p谩ramo inmunitario que podr铆a extenderse hasta el a帽o 2023.

Las consecuencias de esta desproporci贸n obscena se cuentan, en primer lugar, en vidas humanas. Mientras la vacuna no alcance a los grupos de poblaci贸n m谩s vulnerables de cada pa铆s, la enfermedad seguir谩 cobr谩ndose un precio cuya magnitud solo somos capaces de imaginar. En el caso de los pa铆ses m谩s pobres, las muertes provocadas por el coronavirus se suman al devastador impacto en otras prioridades sanitarias como las campa帽as contra la malaria o los programas rutinarios de vacunaci贸n contra la neumon铆a infantil, una enfermedad que antes de esta crisis se llevaba cada a帽o la vida de 800.000 menores de cinco.

Pero existe tambi茅n un riesgo creciente de que la codicia de los m谩s ricos complique y alargue innecesariamente la inmunidad de grupo y, por tanto, la salida de este agujero. Ninguna normalidad econ贸mica y social es posible cuando una parte sustancial del planeta permanece a煤n expuesta al contagio. M谩s a煤n cuando las mutaciones del virus son naturales 鈥揷omo hemos visto en las 煤ltimas semanas鈥 y alguna de ellas podr铆a quedar pronto fuera del alcance de las vacunas que ahora tenemos.

La comunidad internacional estableci贸 hace meses un mecanismo eficaz para responder a los desaf铆os 茅ticos y epidemiol贸gicos de esta vacuna. La denominada Iniciativa COVAX aspira a garantizar la inmunidad de al menos un 20% de la poblaci贸n de todos los pa铆ses en 2021, desplegando un sistema de ayudas, compras adelantadas de dosis y apoyo log铆stico a regiones que lo necesitan.

Desgraciadamente, los pa铆ses ricos han hecho lo que suelen hacer: apoyar enf谩ticamente COVAX y sus objetivos, financiarla parcialmente y asegurarse a continuaci贸n una provisi贸n de viales incompatible con una distribuci贸n equitativa de la inmunizaci贸n. La justificaci贸n oficial est谩 relacionada con la incertidumbre sobre la eficacia de los productos, pero la real responde tambi茅n al radioactivo debate interno. Vaya usted a explicarle a un diputado de Vox que hemos dejado de comprar una vacuna para que la reciba alg煤n muchacho de piel tostada al otro lado del Estrecho. Se le arr铆a la bandera.

La oportunidad ha sido aprovechada por otras potencias para tomar posiciones. Las vacunas de Rusia y China 颅鈥揋amaleya y CoronaVac, que adolecen de una informaci贸n deficiente y, en el caso de la vacuna china, una eficacia muy por debajo de las dem谩s鈥 est谩n llegando donde no se espera a las producidas por los pa铆ses occidentales. Los efectos de la "diplomacia de la vacuna" en el tablero geopol铆tico global son impredecibles y deber铆an ser tenidas muy en cuenta.

La buena noticia es que, incluso en estas circunstancias, existe la posibilidad de hacer lo correcto. Para empezar, dotar a COVAX de todos los recursos que necesite ahora y en el futuro. Desde las dosis de las vacunas mejor adaptadas a la infraestructura local de conservaci贸n hasta la log铆stica para hacerlas llegar a lugares remotos. Estas medidas deben asegurarse de cubrir a cerca de 2.400 millones de personas en pa铆ses de renta media como los de Am茅rica Latina, abandonados a un modelo de cr茅ditos que no har谩 m谩s que alimentar la ya insostenible crisis de deuda.

Pero existen otras posibilidades complementarias. Amanda Glassman, vicepresidenta del Center for Global Development y experta en salud global, propone que los pa铆ses ricos se comprometan a derivar a los m谩s pobres los viales que les sobran. En su opini贸n, la escasez de vacunas es hoy un problema mucho m谩s acuciante que los recursos para adquirirlas. Y eso enfatiza la importancia de que las regiones m谩s desarrolladas suelten cuerda. Las autoridades canadienses ya han hecho un primer compromiso en este sentido y otros pa铆ses deber铆an seguirles pronto.

Cuando se trata de imponer mis derechos a costa de los ajenos, el nacionalismo es siempre una cosa muy fea. En el caso de esta pandemia, se trata adem谩s de una estupidez de consecuencias devastadoras.

(foto leyenda)

Una enfermera se prepara para realizar pruebas de covid-19 en Sud谩frica. En pa铆ses de renta media, una estrategia equivocada de inmunizaci贸n global puede tener costes sin precedentes. SIPHIWE SIBEKO REUTERS

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