Por Julio R Muñoz

Las protestas en Ica y Trujillo de los trabajadores del campo contra la decisión del Congreso de no aprobar la nueva ley de promoción agraria, tanto por las indecisiones del Ejecutivo como del Congreso de no acercarse a un punto de entendimiento, con los tantos años postergados derechos laborales de los trabajadores, no son sino la punta del iceberg que se oculta tras 30 años de neoliberalismo que prioriza las ganancias de los grandes capitalistas en contra del sacrificio y la miseria de los demás peruanos del pueblo llano trabajador.

Fue la herencia del gobierno del dictador Fujimori (1990 al 2000) que siguiendo los dictados del FMI, del BM instrumentos de la política económica de Washington se impuso a sangre y fuego a la dolida sociedad peruana que recién salía del infierno que impuso Sendero Luminoso antes de esas fechas.

Acompañó a esa época de crecimiento, los altísimos precios de las materias primas que el Perú comenzaba a tener y que permitieron en las décadas siguientes, seguir con la expansión económica centrada en la inversión privada mas no publica pues la dictadura había rematado todas las empresas del Estado Peruano bajo el pretexto de que la administración publica es siempre mala. Con todo ese dinero mal habido es que comienza una etapa de inversiones privilegiadas que creció en medio del boom económico por las exportaciones antes dicha.

Como era de esperar acabado el ciclo del boom económico – que precisamente termina con el segundo gobierno del tristemente recordado Alan García y el asalto sin previo aviso de la pandemia del Covid-19, trae por los suelos todos esos delirios de grandeza de algunos que nos decían que estábamos casi en las “Puertas del 1er Mundo” y el derroche, imprevisión y corrupción, siempre presente en todos estos gobiernos neoliberales desde los 90’s. A partir de estas fechas el Perú ha entrado en un torbellino de conflictos con vacancias y clausuras de las principales instituciones del Estado. Amén de las Cortes y Ministerio Publico preñados de malos manejos, colusión, malversaciones, tráfico de influencias, obstaculización de la justicia etc., etc. Todos los presidentes de los últimos 30 años, tienen compromisos con las investigaciones de la justicia, carcelería, prisiones domiciliarias, impedimentos de salida, fugas de por medio, o el suicidio para coger escondites negros que lo libren de la cárcel.

Estamos en un alto ante el advenimiento de las fiestas tradicionales de fin de año. Las protestas a punto de ebullición y a la espera de un año nuevo muy movido, sobre todo por tener un gobierno de paso que no entiende que solo debe tratar fundamentalmente asuntos que permitan el advenimiento ordenado de un nuevo gobierno a partir de julio, con una consulta al pueblo que demanda el advenimiento de una Asamblea Constituyente para elaborar una Nueva Constitución, o plantear reformas sustanciales a la que ya existe, y luego someterla a un referéndum para su aprobación final por la ciudadanía.

Los trabajadores del campo (*) han tocado el clarín de las protestas, algunas veces con excesos donde todos pagan. Se vienen grandes movimientos de protestas médicos y maestros principalmente. ¿Qué paradójico no? La Educación y la Salud que deben ser los dos sectores claves donde el pueblo debería verse por lo menos satisfecho son los más afectados por los presupuestos de la nación de estos gobiernos neoliberales que no le dan el lugar de privilegio que les corresponde.

Mientras tanto hay en el ambiente una paz armada a la espera de pasar las fiestas de navidad y el año nuevo con los proyectos a la espera de ser puntualizados. Se ha programado marchas a partir de los primeros días de enero.  Pero al igual que hace 5 años cuando las juventudes rechazaron la abusiva Ley Pulpín, hoy la Generación del Bicentenario se constituye en un interlocutor válido, potente, oportuno y necesario. Unido a las demás fuerzas laborales y sociales progresistas, emprendedores e informales, nos prometen un futuro más diáfano y justo, que por supuesto, no estará exento de luchas y sacrificios como corresponde a una época de construcción de una Patria Nueva, mas justa y progresista para todos y sin exclusiones.

(*)Director Editor de Campana News Digital

(**) contratados por campañas, por diferentes patrones y hasta de intermediarios y por el otro lado, la de los empresarios privilegiados agroexportadores que ya llevan 20 años gozando de recortados impuestos al IGB. Solo el 5%, cuando todos los demás pagan el 18 %) y permitiéndoseles pagos irrisorios a sus trabajadores de 30 soles diarios -equivalente a S9.00 dólares por 8 horas de trabajo- y sin los demás beneficios como compensaciones, vacaciones, seguridad social, bonos etc.)

Posted 
Jan 1, 2021
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